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Cuba

51º aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes el 26 de julio de 1953

51º aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes el 26 de julio de 1953 REFLEXIONES DE RAÚL CASTRO

Revista "Cuba Socialista"


Fragmentos del artículo de Raúl Castro Ruz, publicado en julio de 1961, en ocasión del VIII aniversario del 26 de Julio.

Hace ocho años, Cuba entera fue conmovida por una noticia que la prensa censurada y vendida publicó tan solo a medias y tergiversada: la noticia del asalto al cuartel Moncada, la fortaleza militar de la provincia oriental.

Lo que la mayoría de la gente supo entonces, aquel 26 de julio de 1953, fue que un grupo numeroso de jóvenes, capitaneados por Fidel Castro, se había lanzado a una audaz operación militar para adueñarse del cuartel Moncada, que había habido fuerte lucha, que más de 80 jóvenes, una vez prisioneros, habían sido asesinados y que otros, en los días siguientes, habían sido apresados y encarcelados.

El 26 de julio de 1953 abrió una nueva fase en la historia de Cuba: la fase de la acción armada como método principal de lucha contra la tiranía batistiana y contra el dominio semicolonial extranjero sobre nuestro país.

Fidel, que en el juicio fue su propio defensor y acusador implacable de la tiranía y del régimen económico-social existente en Cuba, expuso, en el discurso ante el tribunal, conocido con el nombre La historia me absolverá, las razones que movieron aquel asalto heroico que se convirtió en sangrienta inmolación y los fines políticos que se proponían alcanzar y desarrollar.

Aquel no era el asalto a una fortaleza para alcanzar el poder con la acción de un centenar de hombres: era el primer paso de un grupo decidido para armar al pueblo de Cuba e iniciar la Revolución.

No era un putsch que tuviera el propósito de buscar un triunfo fácil sin masas; era una acción de sorpresa para desarmar al enemigo y armar al pueblo, a fin de emprender con éste la acción revolucionaria armada.

No era una acción para quitar simplemente a Batista y sus cómplices del poder; era el inicio de una acción para transformar todo el régimen político y económico-social de Cuba y acabar con la opresión extranjera, con la miseria, con el desempleo, con la insalubridad y la incultura que pesaban sobre la patria y el pueblo.

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Estábamos de acuerdo, y teníamos conciencia de que era necesario para destruir la tiranía, poner en marcha un movimiento de masas; pero con los antecedentes expuestos, ¿cómo lograrlo?

Por aquellos tiempos Fidel decía: “Hace falta echar a andar un motor pequeño que ayude a arrancar el motor grande”.

El motor pequeño era una acción inicial con aquellos jóvenes que, marchando casi militarmente, lo seguían aquel 28 de enero de 1953 y que, unas veces, en pequeños grupos introducidos en la universidad y, otras, en pequeñas fincas propiedad de campesinos amigos en el interior de la provincia de La Habana, habían ido recibiendo instrucción militar elemental, con manejo de armas y algunas prácticas de tiro.

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Ya Fidel lo tenía decidido: el motor pequeño sería la toma de la fortaleza del Moncada, la más alejada de la capital, la que, una vez en nuestras manos, echaría a andar el motor grande, que sería el pueblo combatiendo, con las armas que capturaríamos, por las leyes y medidas, o sea, el programa que proclamaríamos. Solo había una parte débil del plan: si fallábamos en la toma del cuartel, todo se vendría abajo. Una cosa dependía de la otra, el motor grande del pequeño; pero era una posibilidad, y detrás de ella nos lanzamos.

Se escogió el 26 de julio, domingo de Santa Ana, porque, como es sabido, durante esa fecha se encuentran en su mayor auge y desenvolvimiento los carnavales de Santiago de Cuba. Con tal motivo, miles de cubanos de otras partes del país, incluidos numerosos turistas de La Habana o santiagueros que, sencillamente, acuden a su ciudad natal para divertirse durante una semana en las tradicionales fiestas populares, lo que haría pasar totalmente inadvertidos a los hombres que se trasladarían desde La Habana hasta Santiago de Cuba como unos turistas más, de la misma forma que facilitaría, con el exceso de pasajeros y equipaje, el traslado de las armas.

Había transcurrido más de un año desde que Fidel inició su tarea de ir aunando en un movimiento, hasta entonces sin nombre y conocido solo por “El Movimiento”, a los mejores de los jóvenes ortodoxos que pudieron tener contacto con él.

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El ataque al Moncada falló y el motor pequeño en ese momento no pudo echar a andar al grande. No pudimos vencer la entrada, y fueron prolongándose los años de lucha, que resultaron de vital importancia para forjar bajo el fuego a la nueva generación, de donde surgirían probados y valiosos cuadros.

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Para llegar a nuestros días, fueron de vital importancia los resultados históricos de aquel fracasado ataque al cuartel Moncada:

En primer lugar, inició un período de lucha armada que no terminó hasta la derrota de la tiranía.

En segundo lugar, creó una nueva dirección y una nueva organización que repudiaban el quietismo y el reformismo, que eran combatientes y decididas, y que en el propio juicio levantaban un programa con las más importantes demandas de la transformación económico-social y política exigida por la situación de Cuba y que, como consecuencia, rechazaban el plattismo de los viejos dirigentes que fueron dejados atrás, perdiendo influencia entre las masas.

Como una muestra concreta de tal pérdida, apareció en la sección “Cabalgata política”, de la revista Bohemia, de fecha 4 de diciembre de 1955, lo siguiente: “Fidel Castro resulta un competidor demasiado peligroso para ciertos jefes de la oposición que durante estos tres años y medio no han acertado a tomar una postura correcta ante la situación cubana. Esos jefes lo saben muy bien. Se sienten ya desalojados por el volumen que va alcanzando el fidelismo en la batalla antimarcista...

“La reacción lógica de los políticos de la oposición ante este hecho evidente debiera ser enfrentar una acción política resuelta a la acción revolucionaria del fidelismo.”

En tercer lugar, destacó a Fidel Castro, como el dirigente y organizador de la lucha armada y de la acción política radical del pueblo de Cuba.

Y en cuarto lugar, sirvió de antecedente y experiencia para la organización de la expedición del Granma y la acción guerrillera de la Sierra Maestra.

Fidel no se eleva a la dirección nacional de Cuaba solo porque demostrara valor y arrrojo, firmeza y decisión en la organización del asalto al cuartel Moncada, sino porque expuso, junto a eso, el programa de la patria, el programa del pueblo. Y no solo expuso ese programa, sino que demostró la voluntad de realizarlo, y enseñó el camino para conquistarlo.

Si Carlos Marx expresó que los comuneros de París estaban “...prestos a asaltar el cielo...” del ataque al Moncada por varias docenas de jóvenes armados con escopetas de matar pájaros, alguien debiera decir que “trataron de tomar el cielo por sorpresa”
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Un nuevo 26 de julio: La situación en Cuba

Un nuevo 26 de julio: La situación en Cuba Lisandro Otero
Rebelión


Este 26 de julio se conmemora el 51 aniversario del intento revolucionario de tomar el cuartel Moncada, protagonizado por Fidel Castro y un grupo de jóvenes audaces, la mayor parte de los cuales pereció en el intento.

El movimiento revolucionario que triunfó en 1959, provenía de la pequeña burguesía inconforme, de intelectuales reformistas, estudiantes radicales y campesinos pobres. El gobierno de los Estados Unidos, utilizando a la CIA, comenzó a organizar el derrocamiento armado del gobierno de la isla. Las medidas de beneficio popular que Fidel Castro iba dictando le conquistaron un mayor apoyo y en un breve lapso tuvo a su lado una impresionante unanimidad. Cuando Estados Unidos inició sus intentos de ahogar el proceso revolucionario la dirección cubana se tornó hacia la Unión Soviética que impulsaba gestos de amistad.

La invasión de Bahía de Cochinos, ocurrida en 1961, por un contingente armado y financiado por la CIA, marcó un punto de giro. Al derrotar a los invasores, el pueblo cubano disfrutó de un lapso de respiro, pero pronto el nuevo gobierno de Kennedy continuó con los planes agresivos creados por Eisenhower. Ahí surgió la iniciativa de situar misiles en Cuba y ello condujo a la Crisis de Octubre, en 1962. Cuba nunca llegó a adoptar el rígido modelo burocratizado de los llamados países socialistas y mantuvo rasgos frescos, creativos, originales, basados en un nacionalismo de larga tradición.

El derrumbe de la Unión Soviética, tras el torpe intento de reforma de Gorbachov, planteó la necesidad de nuevas vías. Grandes corporaciones canadienses y españolas han empleado fuertes sumas en promover la industria turística y la minería. El gobierno cubano no ha abandonado los beneficios sociales, especialmente lo alcanzado en materia de educación, cultura, salud pública y adelantos científicos para impedir que el país se convierta en un coto de la economía privada y el ruinoso neoliberalismo tal como se hizo en Rusia y en los países del este de Europa.

La oposición interna en la isla ha estado constituida por fantoches del gobierno estadounidense, sin un proyecto alternativo que pueda ser considerado con seriedad. Se han colocado bajo las órdenes directas de la representación diplomática de Estados Unidos y actúan como peones para lograr una imposible desestabilización social y política. Los exiliados de Miami no abandonan las posiciones emocionales y vengativas y promueven el terrorismo como arma de combate, si bien algunos de sus sectores han recapacitado y se muestran más razonables y conciliatorios.

La Revolución ha dejado huellas muy firmes en la conciencia cubana que no permitirían un retroceso hacia la sociedad anterior a 1959. Nadie anhela repetir los errores de Rusia, un país conducido económicamente por una mafia de forajidos que ha visto desmoronarse su potencial en pocos años y han propiciado la contrarrevolución y el retroceso social.

Cuba estima que el embargo norteamericano hacia la isla le ha causado pérdidas por cien mil millones de dólares. La Cámara de Representantes y el Senado, de Estados Unidos, votaron sendas iniciativas que permitieron las ventas de medicinas y alimentos a Cuba. También se aprobó otro proyecto que facilita los viajes de turistas norteamericanos a la isla. Sin embargo, el cabildeo de los legisladores cubano americanos afectos a la Fundación Nacional Cubano Americana, la principal organización del exilio recalcitrante, lograron que para tales intercambios Cuba no podría solicitar créditos de bancos norteamericanos, ni financiamiento gubernamental.

Actualmente la isla, gran consumidora de arroz, tiene que importarlo de China y el trigo viene de Europa. Eso pudiera obtenerlo, con un costo de transportación mucho menor, trayéndolo de los estados sureños. Cuba compra anualmente 750 millones de dólares en alimentos, solamente a Francia, importe que pudiera desviarse hacia los agricultores de Louisiana, Missisippi, Alabama, Norte y Sur Carolina, e incluso hasta los del distante Illinois.

Pese a los trastornos de la economía Cuba ha demostrado su capacidad de resistencia ante las adversidades. En 1990 la isla exportaba tres mil millones de dólares a la Unión Soviética con precios de mercado mundial y un año después ese intercambio se había extinguido dejando a la isla sin su principal socio comercial. Para Europa este revés de la historia significó el desplome de los regímenes del llamado socialismo real, sin embargo Cuba adoptó drásticas medidas de emergencia y con el “período especial” sobrevivió el contratiempo. Las recientes medidas del gobierno de Bush de limitar las remesas, los encuentros familiares y los viajes a Cuba, de reducir el gasto posible de los visitantes aspiran a crear las condiciones para un colapso.

Cuba es hoy un país en guerra no declarada, con todas los atolladeros, limitaciones y peligros que ello conlleva, pero el contraste con los demás países latinoamericanos abrumados por la pobreza, las carencias y las crisis financieras es demasiado sobresaliente para que deje de ser advertido por los propios cubanos que saben que disfrutan de una comunidad sin opulencias pero sin penurias, con dificultades pero más independiente que nunca, más orgullosa de ser una sociedad sin ataduras ni compromisos que enajenen su libertad.

gotli2002@yahoo.com

A 51 años del asalto al cuartel Moncada

A 51 años del asalto al cuartel Moncada Relata Fidel los objetivos y detalles del asalto

Agencia Cubana de Noticias


Resumen de las conversaciones sostenidas por el Presidente cubano con periodistas suecos que lo acompañaron a recorrer los escenarios de los sucesos del 26 de julio de 1953.

Periodista: ¿...la estrategia del Moncada era tomar ese campamento para armar luego al pueblo y seguir una guerra?

Fidel: Nosotros pensábamos ocupar las armas del campamento en Santiago de Cuba , hacer un llamamiento a la huelga general de todo el pueblo, partiendo de la situación de descontento y de odio hacia Batista y utilizar las estaciones de radio para un llamamiento a la huelga general. Si no se lograba la paralización del país el objetivo nuestro era después ir hacia las montañas para librar una guerra irregular en las montañas.

Periodista: ¿...de dónde partieron los vehículos que fueron a atacar el Cuartel?

Fidel: Desde aquí...(la granjita Siboney) Esta casa sirvió primero para concentrar las armas, y por último, para concentrar el personal. Esta carretera sale a una avenida, la avenida al Cuartel, y tácticamente era el mejor lugar para esa operación. Aquí se disimulaba esto con el pretexto de que se estaba fundando un granja avícola en este lugar (en las afueras de Santiago de Cuba).

Periodista: Pero aquí no se hizo ningún entrenamiento, solo la concentración...

Fidel: Aquí no se podía hacer entrenamiento porque era muy arriesgado; el entrenamiento lo hicimos en La Habana... Llegamos a entrenar más de mil hombres... Aquí concentramos al personal que iba a atacar el Moncada. Ciento treinta y cinco hombres se reunieron aquí en la madrugada del día 26 de julio, mientras otro grupo estaba en la zona de Bayamo. Porque militarmente nosotros pensábamos tomar el Moncada y Bayamo (el cuartel), para tener una vanguardia organizada en la dirección principal de contraataque posible de Batista.

Periodista: ¿...Aquí se montaron en los carros y en los autos que fueron?

Fidel: Por ahí hay un pozo donde guardamos las armas, porque las armas nuestras las conseguimos en las armerías, eran armas de caza... El grueso de nuestras armas eran de este tipo de escopeta, calibre 12, calibre 16 y fusiles de 22 milímetros. La única arma de guerra es un fusil M-1 que se utilizaba de entrenamiento en la Universidad (de La Habana).

Otro hecho:... Todos nuestros uniformes eran uniformes del Ejército, que los habíamos adquirido a través de un compañero nuestro que estaba en el Ejército de Batista...

El elemento sorpresa era el factor decisivo de la operación... Al Ejército de Batista íbamos a tomarle la segunda fortaleza militar del país, que tenía más de mil hombres. Y se habría podido tomar. Aún hoy pienso que el plan no era un mal plan; era un buen plan.

Periodista: El problema fue el desvío de la otra fuerza.

Fidel: El problema fundamental es que con motivo de los carnavales, que nosotros habíamos planificado nuestra acción durante el carnaval, para poder movilizar más fácilmente a nuestras fuerzas, en esos días precisamente ellos redoblaron la guardia y establecieron una posta cosaca alrededor del Regimiento...Y lo que complicó la situación definitivamente fue el choque con la guardia cosaca alrededor del cuartel y por la calle principal por donde íbamos nosotros. Y origina un combate fuera del cuartel. De lo contrario, nosotros habríamos podido tomar el cuartel perfectamente bien.

Periodista: ¿Cuántos carros eran en total?

Fidel: Primero salieron los carros que iban a tomar el Hospital Civil, eran tres. Después, los carros que iban a tomar la Audiencia, eran dos... treinta y cinco hombres. Y después conmigo iban los carros que iban a tomar el Cuartel, que eran alrededor de catorce carros... Yo llevaba alrededor de noventa hombres...(Fidel y los periodistas arriban al Cuartel Moncada, donde prosigue el relato)

Entonces le voy a decir dónde se produce la crisis; se produce aquí. ¿Por qué? Porque la posta cosaca venía en esta dirección hacia acá y nos la encontramos aquí; pero un carro había pasado delante de nosotros, que es el que tenía que desarmar la posta, y el carro llegó-llevaba cien metros delante de nosotros-y desarmó la posta. Pero la posta cosaca vio pasar el primer carro y se quedó mirando; y cuando vio que el carro desarmó a la posta allí, se puso en guardia, alerta...

El resultado fue que el combate se empieza a desarrollar fuera del cuartel, y el combate tenía que desarrollarse dentro del cuartel.

Periodista: Entonces se movilizó el cuartel.

Fidel: Se movilizó el Regimiento y organizó la defensa. Eso fue lo que impide...Porque realmente la posta cosaca era una cosa nueva, que la habían puesto con motivo de los carnavales. El plan realmente...Allí tenía que empezar cuando nos franqueara la posta. Pero resulta el encuentro con la posta cosaca...

Yo creo que si hubiéramos seguido, sin hacerle caso a la posta los otros carros, habríamos tomado el cuartel. Fue el más grave. Si no llega a ocurrir el incidente de la posta cosaca, nosotros tomamos el Cuartel, porque la sorpresa era total. Era un buen plan. Y si fuera necesario hacer un plan ahora, con la experiencia que ya tenemos, haríamos un plan más o menos igual. El plan era bueno.

(Publicado en Revista Casa de las Américas, 1978)
http://www.ain.cubaweb.cu/moncada50/jul22iggrelata03.htm

Vamos a hablar de la prostitución en Cuba

Vamos a hablar de la prostitución en Cuba Luis Ortega
CubaDebate


El presidente Bush ha descendido de su pedestal para denunciar que hay mucha prostitución en la Cuba de hoy. Obviamente, el presidente no sabe lo que fue Cuba en un tiempo pasado y lo que es ahora.

Tampoco sabe lo que es el propio lugar donde vive, es decir, Washington D.C., donde la prostitución, masculina y femenina, es una de las industrias más lucrativas, suponiendo que eso se pueda llamar industria.

Cuba fue, desde los tiempos de la colonia, y hasta el triunfo de la revolución, uno de los centros más importantes de prostitución en las América.

Eso lo viví yo de cerca y tengo muchos recuerdos.

En La Habana, la capital, la prostitución era uno de los negocios más lucrativos para los jefes de policía y sus subordinados.

Recuerdo un episodio muy pintoresco. Ocurrió durante los años 40, más o menos. La casa de prostitución más famosa de la capital era la casa de Marina. Estaba en la calle Genios, muy cerca del Palacio Presidencial. Muchos turistas americanos salían del barco e iban derechitos para la famosa casa.

Un día llegó a La Habana el actor Errol Flyn, que era entonces muy famoso y enseguida lo llevaron a la casa. Alguna muchacha del barrio lo vio entrar en la casa y dio la voz en toda la zona.

Entonces ocurrió algo muy curioso. Más de mil mujeres, de todas las edades, e incluso niñas, se aglomeraron frente a la casa de Marina exigiendo que Errol Flyn saliera. Querían verlo. Querían su autógrafo. Querían sobarlo.

Fue un verdadero escándalo. Todo aquel barrio, el espacio entre Galiano y el Prado, y entre Neptuno y la calle San Lázaro, estaba ocupado por miles de casas de prostitución.

Era uno de los mejores negocios de la ciudad.

Andando los años, Marina mudó su negocio para la calle Trocadero. Creo que entre Industria y Crespo, si no me equivoco. La zona llegó a convertirse en un escándalo intolerable. Llovían las críticas.

Un día se me ocurrió iniciar en el periódico donde yo trabajaba una campaña contra la prostitución. Aquello fue sensacional. El primero que se disgustó conmigo fue el jefe de la policía, luego los ministros del gobierno.

La campaña fue de tal naturaleza que no tuvieron más remedio que invadir el barrio y cerrar todas las casas de prostitución. Botaban los muebles para la calle, expulsaron a las mujeres, detuvieron a las dueñas. Se excedieron con el propósito de buscarme el odio de aquellas gentes y lo consiguieron.

A la pobre Marina le tiraron los muebles por el balcón. A partir de aquella masacre yo tuve que andar con pies de plomo. El teléfono de mi casa sonaba constantemente para transmitirle chismes a mi esposa. Me hicieron la vida insoportable.

Un día, ocurrió algo inesperado. Me llamó Marina, a la que yo no conocía, y me dijo que quería hablar conmigo privadamente. La cité en la calle 12 a la entrada del cementerio. Llegué, me estacioneé detrás del carro de Marina y me pasé para su automóvil. Tan pronto me senté al lado de la mujer, ella rompió a llorar.

“Usted ha desgraciado mi vida, usted me ha arruinado”, decía entre sollozos. Luego se calmó y me dijo que estaba arruinada, que yo era el culpable.

Hay que imaginar el cuadro, en la parte trasera de un automóvil. Yo no sabía que hacer. Entonces me dijo que ella quería abrir su casa y necesitaba mi permiso. Yo protesté. “No es cierto”, le dije. “Sí, es cierto, yo tengo el permiso del presidente, del ministro, del jefe de la policía, pero si usted me publica una nota me vuelven a cerrar”, me dijo.

Me ofreció dinero. “Marina, si yo le acepto a usted solamente diez centavos, a la media hora lo sabe toda La Habana”. Rogó, lloró, amenazó. Al fin le dije: “Mire, Marina, haga lo que usted quiera. Mientras viva yo no me vuelvo a meter con el negocio de la prostitución”, le dije. Y entonces me dio abrazos y besos.

Fue una dura experiencia para mi. La revolución, por supuesto, no acabó con la prostitución. Yo lo se. Pero no es ahora lo que era en tiempos de la colonia. El presidente Bush exagera. No sabe de qué está hablando. Debe preocuparse maás de lo que ocurre alrededor de la Casa Blanca. Cuba es hoy otro país.

* Luis Ortega, periodista cubano radicado en Miami
New York Daily News

Cuba, la revolución que no se jubiló

Pepe Viñoles
Liberación


Pese al tiempo transcurrido, como quien dice casi 50 años, Cuba sigue siendo blanco de odios antiguos y renovados, de obsesivos contrarevolucionarios. De controversias entre amigos y enemigos del proceso iniciado en enero de 1959. De certezas o desesperanzas para unos u otros; pero aún de esperanza y reafirmación de solidaridades para millones de personas en toda la Tierra.

Así ha sido durante cuarenta y cinco años desde que Cuba liderada por Fidel Castro decidiera no doblegarse ante el poderío imperialista de Estados Unidos, y se pusiera en marcha e hiciera la primera revolución de signo socialista de América Latina y del hemisferio occidental. Y de esa manera la pequeña nación caribeña se convirtió sin querer, en un permanente y discutido paradigma político y social.

Cuatro décadas después, muchas cosas han cambiado en el mundo. Entre otras, el irresistible avance del capitalismo a nivel universal y la desmesurada prepotencia de Estados Unidos, que devino -por esos azares de la Historia- en la única superpotencia, tras la desaparición de aquel aliado que tuvo Cuba y que por un tiempo le apoyó a salvaguardar la independencia nacional y comenzar a construir el socialismo.

La última vez que estuve en Cuba había sido a fines de 1989 y me tocó en La Habana, en compañía de viejos amigos cubanos, presenciar por las pantallas de la televisión, el derrumbe del muro de Berlín y la disolución de la República Democrática Alemana.

Si bien Fidel Castro por aquellos dramáticos días había advertido a sus compatriotas sobre la posiblidad incluso de que desapareciera la URSS, lo vertiginoso de los acontecimientos ponía a Cuba ante una situación inédita, difícil siquiera de habérsela podido imaginar: no ya la inminencia de un ataque militar de parte del eterno enemigo del Norte, sino la de la muerte súbita y desaparición definitiva de los principales aliados económicos y políticos con que la pequeña nación caribeña contaba para poder construir, resistir, defenderse.

En pocos meses Cuba perdió el 80 por ciento de sus relaciones económicas y comerciales internacionales, al tiempo que Estados Unidos aprovechando esas difíciles circunstancias apostara a liquidar la revolución apretando más aun el bloqueo mediante la ley Torricelli acompañada después por la ley Helms-Burton.

Tiempos en que algunos pensaron "Cuba se cae"; de cuando cientos de periodistas internacionales se instalaron en La Habana para reportar "la caída del socialismo cubano" y en Miami se prepararon valijas para regresar a gozar de "Cuba liberada".

Al bloqueo norteamericano y a las agresiones políticas se ha sumado vergonzozamente en el último período la Unión Europea, de quien se pudo pensar en algún momento que podría tener más apego a su independencia y a velar por sus propios intereses frente al poderío norteamericano.

Pese todo más de una década después, ninguna de dichas profecías se cumplieron, y no obstante lo complejo y duro de la situación vivida, la Revolución cubana no fue derrotada, ni se autodisolvió.

En La Habana, 15 años después

A fines de mayo pasado cuando regresé a La Habana, me sorprendí al constatar que habían transcurrido 15 años desde la última vez. Y con el ánimo curtido por lo escuchado de boca de viajeros anteriores, me propuse no deprimirme con facilidad si alguna cosa o mucho de lo que viera en esa Cuba sobreviviente del huracán de la caída del mundo socialista, no me gustara.

Creo que gracias a que no soy el único, (y como tantos otros he podido aun a la distancia, seguir los avatares de la lucha y de las transformaciones en la realidad cubana), pude en una estancia de un poco más de veinte días advertir, (sin que nadie intentara ocultarlo), avances y retrocesos, e incluso la sobrevivencia de viejos problemas que se arrastran de décadas anteriores. Al tiempo de poder observar de cerca aquellas tranformaciones y adaptaciones a la que Cuba se ha visto obligada, por las leyes que la vida le ha impuesto por ser aún un país subdesarrollado y tercermundista; y no menos por el pecado de querer ser socialista, teniendo de vecino a Estados Unidos, un enemigo histórico obsesivo e implacable.

No hay que ir muy lejos para constatar que esta agresividad es permanente. El 6 de mayo, dando una vuelta más de tuerca y para satisfacer a la mafia cubana de Miami que le apoya financieramente en la campaña por la reelección, Bush anunció todo un nuevo paquete de rígidas medidas, conteniendo prohibiciones de remesas de ayuda económica familiares y de los viajes de los emigrados cubanos residentes en Estados Unidos hacia la isla, como"ayuda para una Cuba libre", y también un `programa de acción´ para aplicar en el supuesto caso de una transición política, con medidas de devolución de bienes a los antiguos dueños y desmantelamiento de todas las conquistas sociales revolucionarias. Las relacionadas a los viajes y remesas de dinero ya están en vigencia y han desatado fuertes protestas entre los cubanos que viven en Estados Unidos volviéndose muy impopulares particularmente en Miami donde reside la mayor cantidad de emigrantes. En La Habana dos gigantestas concentraciones encabezadas por Fidel Castro rechazaron las medidas y declararon la decisión únanime de resistirlas a cualquier precio.

A esa realidad cubana de hoy, a los cambios "no deseados" que se introdujeron tras la desaparición del campo socialista que tanto han dado que hablar, hace poco tiempo atrás en Buenos Aires, se refirió Abel Prieto, escritor y joven ministro de Cultura cubano. El lo explicaba con absoluta sinceridad y claridad lo acontecido durante el primer momento del período al que los cubanos denominan "especial" y que comenzó en los 90.

Decía Prieto: "Nosotros tuvimos que crear una doble moneda, y admitir tiendas en dólares. Lamentablemente, tuvimos que renunciar a una parte de nuestras utopías, para salvar al país. Porque nuestro socialismo era un socialismo donde realmente no había las desigualdades que hoy tenemos en Cuba. Nosotros habíamos erradicado la prostitución y renació la prostitución en los años 90. Nos renacieron formas de corrupción, que nosotros pensábamos que estaban absolutamente erradicadas. Estamos en una lucha no sólo en el campo de las ideas, sino de los valores. Es también, una gran batalla ética. (1)

La despiadada campaña de mentiras y ocultamientos mediáticos a que Cuba está sometida contínua e ininterrumpidamente a nivel internacional como quizá ningún otro país en el mundo ha soportado, ha hecho en estos tiempos que corren, que los cubanos quizá sean hoy más concientes y alertas sobre sus propios problemas; más críticos que en décadas anteriores, más realistas y menos autocomplacientes consigo mismos que antes.

Pero que así se comporten cuando critican o se muestran incluso irritados, por ejemplo ante los serios y crónicos problemas que tiene el pésimo transporte capitalino, o cuando se indignan porque aún se les prohibe entrar a determinados restaurantes u hoteles reservados solamente para los turistas; no significa que mayoritariamente hayan dejado de apoyar a la obra de la Revolución que sienten como propia y que manifiestan estar dispuestos a defender frente a una eventual agresión directa de Estados Unidos.

En diferentes oportunidades a las más variadas personas les pregunté si no se sentían cansados de tantos años de soportar las dificultades cotidianas, particularmente a partir de 1990. Mientras que los más viejos recordaban períodos de mayores limitaciones materiales como las de principios de los 70; los más jóvenes, parecen estar deseando pasar menos necesidades, tener acceso a más bienes de consumo, tal vez más influídos por haber vivido como adultos sólo "el período especial"y no tener mayormente otras preocupaciones comunes al resto de los jóvenes en América Latina, que hacen a la posibilidad de estudiar y tener trabajo.

Sin embargo todos coinciden en que hoy, los peores momentos han sido superados y nombran aquellos que fueron una pesadilla: falta de alimentos y de otros bienes de consumo elementales, fábricas paradas, apagones etc. Dura realidad material que motivó además la emigración legal e ilegal hacia el exterior de miles de cubanos, cuya expresión más dramática y más manipulada por la propaganda imperialista fue la llamada "crisis de los balseros".

El turismo, el dólar y la caña de azúcar

Cuando tras la desaparición del socialismo europeo se disolvió el CAME, Cuba se quedó sin un mercado privilegiado para sus productos de exportación, sin suministros de todo tipo para el país y sin créditos para poder adquirir lo necesario.

El azúcar y el níquel principales productos de exportación no bastaban para sostener su economía; el primero en franca decadencia en el mercado mundial y con precios por los suelos; y el segundo, perseguido tenazmente por el bloqueo y los chantajes cada vez que algún país se interesaba por adquirírselo a Cuba.

"A Cuba no hay que comprarle, tampoco hay que venderle", ha sido y todavía es la consigna de los círculos más conservadores y anexionistas en Estados Unidos para terminar con "la última dictadura comunista".

Sin recursos, el gobierno cubano se decidió por una rápida estrategia de salvación mediante el desarrrollo del turismo como fuente de recursos y polo para dinamizar otros rubros económicos conexos. Al tiempo que poco después legalizó el uso del dólar como moneda junto al peso, y aceptó las inversiones de capital extranjero en sectores específicos de la economía mediante la creación de entidades y empresas mixtas con la participación del Estado.

De esa manera, el turismo y el uso del dólar se transformaron en males necesarios para la sobrevivencia de la nación y de las conquistas históricas que trajo la revolución de enero de 1959, como más arriba lo decía Abel Prieto.

También de ese hecho los enemigos históricos de Cuba han hecho campañas manipuladoras de la opinión pública, que naturalmente se le dedican con exclusividad a la mayor isla del Caribe y no así a otros países de la región que son antiguos paraísos turísticos, y que sufren más aun muchos de los efectos nocivos generados de esa industria mundial contemporánea: desigualdades, prostitución, drogas.

Los cubanos, quizá como ningunos otros en América Latina y el mundo son concientes de dichos peligros, y eso de por sí se constituye en un antídoto . De igual manera que si bien la liberalización de la tenencia del dólar trajo aparejada desigualdades, en tanto se calcula que un 50 por ciento tiene acceso a ingresos en esa moneda, no es menos cierto que en la actualidad la mayoría de la población cubana lo maneja de una forma u otra y en mayor o en menor medida en transacciones de la más variadas índoles junto al peso.

Las ofertas de alimentos y bienes de consumo primarios existen en ambas monedas, y todavía están subvencionados los productos de la canasta básica, que como se sabe siguen siendo limitados en cantidad y variedad.

En ese sentido y comparándolo con otras épocas, los mercados barriales de productos agropecuarios están mejor surtidos con productos variados. Mucha de la tierra dedicada a la agricultura en manos del Estado ha sido entregada en estos años al movimiento cooperativo que existía desde los orígenes de la revolución. A lo que se une a que en La Habana, tanto a nivel privado como estatal, se dedican al cultivo hortícola importantes áreas antaño baldías o de meros jardines, llegando a constituir un esfuerzo ciudadano al que denominan la agricultura urbana.

Otro aspecto sobre el cual se ha escrito y hablado poco fuera de Cuba, es lo referido a que el país ha estado redimensionando el sector de producción azucarera. Extensas áreas antes dedicadas al cultivo de la caña de azúcar, comienzan hoy a ser sembradas con otros cultivos, lo mismo que importantes centrales azucareros han sido cerrados, como consecuencia de que a nivel internacional el azúcar de caña ha perdido su sitial otrora privilegiado en el mercado, como consecuencia entre otros factores de la aparición de endulcorantes más baratos y de las enormes reservas azucareras acumuladas por las empresas monopólicas controladas por EE.UU.

Esto que en otros países azucareros como la República Dominicana, Haití o Brasil ha sido fuente de enormes masas de trabajadores agrícolas que han quedado desempleados, en Cuba por el contrario se le buscó una solución social y humana. Actualmente los ex-trabajadores azucareros se dedican a otras tareas dentro del sector agrícola y a otros se les ofreció comenzar a estudiar nuevamente incluso a nivel univesitario o reciclarse para incorporarse a otro sector productivo. En tanto que Cuba prueba desarrollar la producción de alcoholes de uso industrial y como combustible a partir de una parte de lo que aun produce de caña de azúcar.

Los 90 y los años sucesivos de endurecimiento del bloqueo económico, combinado con sabotajes a su incipiente capacidad turística y del financiamiento e intentos de organizar una contrarrevolución interna por parte de Estados Unidos puso una vez más a prueba a la Revolución cubana, en muchos sentidos.

Así de a poco se reorganizó la economía, se volvieron a dedicar importantes recursos a lo social, sustento del proyecto revolucionario. Ningún niño o joven quedó sin educación, nadie sin derecho a la salud gratuita, ni tampoco ninguna persona sin protección social, y menos quedar sin trabajo, sin nada que hacer, o sin tener de que vivir.

Pero además se autorizó el cuentapropismo a nivel de sectores no sensibles, ni que fueran estratégicos. Naturalmente esto ha traído como consecuencia la pérdida de un igualitarismo económico y social que fue durante muchos años el sello de Cuba socialista. Con la diferencia de que mientras en cualquier país del mundo globalizado y capitalista la existencia de una minoría infinitamente rica y de una extensa mayoría de pobres, (o incluso más que eso, de marginados) es en la actualidad moneda corriente, en Cuba las diferencias no son chocantes, y mucho menos que los gobernantes se transformen en una minoría privilegiada económicamente y corrupta. Que se sepa en Cuba es difícil poder robar y enriquecerse en un puesto de gobierno, y quien cayó en la tentación fue removido sin contemplaciones.

Poco han durado jerarcas nepotistas u ostentosos, el cubano de a pie continúa siendo crítico y comenta sin miedo aquello que no ve con buenos ojos, y tiene canales para denunciar al trangresor, cosa que a la corta o a la larga ningún burócrata puede impedir.

Pero en Cuba la batalla no ha terminado ni los guerreros se llamaron a retiro, muchas veces a iniciativa del propio Fidel (que podría con merecidad razón haberse cansado), comienzan a ensayarse nuevos planes de mejoramiento humano (como decía José Martí): desde un programa de asistentes sociales dirigidos a los sectores más vulnerables, al acceso a la computación de los niños ya a nivel escolar; desde una mayor extensión de la cultura artística entre la población, hasta el mejoramiento y desarrollo (no sin avances y retrocesos) de formas más avanzadas del poder popular a nivel de base…

Egoismos varios, permanencia de la solidaridad y la emigración

Cuando el neoliberalismo se entronizó en el mundo y los países desarrollados no tuvieron que más necesidad de competir con los llamados del "mundo comunista", entonces se acabaron las "solidaridades" y "ayudas" con los del mundo subdesarrollado. Bajo el slogan de "los tiempos han cambiado" y "el Estado tiene que ahorrar" muchos de estos países dejaron de aportar un parte ínfima de su riqueza para ayudar al mundo pobre; como decimos en Suecia "todo eso se murió con Olof Palme". Sin embargo Cuba se defiende, defendiendo a otros del atraso, las enfermedades y la incultura, en tanto médicos, maestros, instructores de deportes y culturales siguieron en países de Africa y América Latina brindando su ayuda solidaria pese a las dificultades que ella misma vivía. Pero no sólo eso, compartiendo con otros sus avances científicos y médicos sin enriquecerse a costa del dolor ajeno. Para un enfermo grave y pobre en Uruguay, Chile o Venezuela, Cuba, la "de la dictadura castrista" ha seguido siendo un paradigma de solidaridad entre los que no tienen nada. Los cubanos gracias a la Revolución, más que "furibundos comunistas", son profundamente martianos, y saben que José Martí ya había encontrado el antídoto contra el egoismo y la vanidad cuando escribió que "honrar, honra" y que en estos tiempos más que nunca este principio, tiene que ver con la sobrevivencia también de una nación.

Al llegar a Cuba estaba finalizando un importante evento que los grandes medios fuera de Cuba silenciaron, la III Conferencia de la Nación y la Emigración, con la asistencia de más de 500 participantes. Desde algunos años atrás se ha venido desarrollando esta forma de contacto y de normalización de relaciones entre los cubanos de adentro y los que viven en el exterior, que totalizan 1 millón y medio; de ellos 300 mil viven en Estados Unidos. Los participantes llegados del exterior, entre ellos más de 200 provenientes de EE.UU. representan diferentes generaciones de emigrados o de personas nacidas en el exterior de padres cubanos, incluídos aquellos que siempre han sido opositores de la Revolución, u otros que incluso participaron en acciones militares, pero que hoy exigen el cese de la agresión norteamericana y tener con su patria una relación normal de cooperación y entendimiento. Allí estuvieron entre muchos otros desde el dirigente opositor Eloy Gutiérrez Menoyo hasta el escritor René Vázquez Díaz residente en Suecia. Por la prensa se conoció además que durante esta reunión, (donde se discutieron entre otros temas las actuales medidas de Bush que apuntan a secuestrar e impedir estas relaciones entre cubanos), a un grupo de ex-combatientes de la brigada contrarevolucionaria invasora derrotada en Playa Girón el gobierno cubano les restituyó públicamente sus pasaportes que no poseían desde entonces, hoy ellos son personas que han depuesto una posición política agresiva hacia el país.

Mientras los gobiernos de Europa se suman a la campaña contra Cuba, que la administración Bush orquesta y tensa mucho más por presiones y compromisos con los círculos contrarevolucionarios y económicamente poderosos de Miami, la Revolución ha ido encontrando una forma más constructiva y pacífica de diálogo y colaboración con los cubanos en el exterior. Quienes viven en el exterior no tendrán en el futuro que solicitar visas para visitar a sus familiares, así como está en discusión la posibilidad de incluso puedan invertir en Cuba, entre otros asuntos que considera hoy este acercamiento. De la misma manera que sigue abierto entre tantos otros contenciosos entre Cuba y EE.UU, los inclumplimiento migratorios norteamericanos de conceder el número anual de visas estipuladas para quienes desean viajar hacia ese país.

Por otra parte se desconoce fuera del país que el hecho de haberse ido de Cuba, si no fueron usados medios delictivos o violentos, no es un delito y por lo tanto frecuentemente los cubanos residentes en el exterior viajan a la isla.

Entre las campañas publicitarias de satanización de Cuba, se habla de que se prohibe salir del país y que no se permite tampoco a los que están en el exterior volver. En el pasado han existido limitaciones y prohibiciones extremas, pero mientras que el gobierno cubano ha venido flexibilizando posiciones a partir de la constatación de que hoy viven fuera de Cuba mucho más personas que antes y que en su inmensa mayoría no son hostiles a la Revolución e incluso aún a la distancia defienden su país, Estados Unidos con la ayuda de la Unión Europea gastan millones de dólares para sabotear esta relación, con el viejo propósito de derrotar el proyecto revolucionario cubano.

Cuba después de Fidel

Cuba vive hoy como nunca antes, inmersa en un medio totalmente hostil a la utopía socialista. De ello sus dirigentes parecen ser conscientes y les preocupa la incidencia del consumismo sobre las nuevas generaciones, (nó a la manera del socialismo real que se pasó negando la existencia del capitalismo vidriera y así le fue), sino viendo el fondo del problema como uno de los grandes dramas que enfrenta el individuo contemporáneo.

Al respecto el ministro Abel Prieto opina que: "Hay una idea que se repite constantemente dentro de esta maquinaria manipuladora: tú eres felíz, mientras puedas comprar cosas. Puedes ser feliz en la medida que puedas comprar objetos, mercancías, cosas. Tu felicidad depende de tu capacidad adquisitiva ¡Tienes que comprar! Y te creamos a veces necesidades artificiales, porque la idea es crear un mundo consumidor, y los que no pueden consumir sencillamente son inviables y tienen que morir tempranamente, masivamente…, no hay solución para ellos.

¿Cómo combatir la idea de que la felicidad se asocia al consumo? Nosotros estamos trabajando durísimo para darle a nuestro pueblo niveles dignos de consumo. Porque seamos sinceros: tampoco se trata de escuchar la Orquesta Sinfónica pasando hambre…Tú sencillamente viendo fantasmas del hambre que tienes, escuchando una gran sinfonía…Ésa no es la solución. Tenemos que alimentar a la gente, y hemos avanzado en eso. Tenemos que lograr condiciones dignas de vida para todos y todas. El problema de la vivienda es uno de los problemas más graves que tenemos en Cuba.(…) Que se puedan reparar viviendas, hacer un plan de construcción de nuevas viviendas. Nosotros tenemos que lograr que la gente tenga condiciones de vida dignas. No de lujo. (…) Al mismo tiempo, hay que insistir una y otra vez con la idea de que la calidad de vida tiene relación con hábitos culturales. De que se enriquece tu vida con la cultura. Nosotros estamos convencidos de que el antídoto cotra el consumismo es la cultura. (2)

Cuba tiene inmensos desafíos, y corre riesgos serios de una agresión directa norteamericana ordenada por un presidente ignorante y soberbio, rodeado de un grupo de ultra conservadores y de oportunistas negociantes de las armas y el petróleo.

Naturalmente en mi caso, no podía ser menos que otros que también hacen preguntas obvias. Del tipo de aquellas que molestaban a mi abuelo cuando yo era niño y con enojo me respondía: "Más pregunta un tonto de lo que responde un sabio".

Y entonces a dos de mis amigos cubanos que ya tienen suficientes preocupaciones, les pregunté también como otros tontos de por ahí: ¿Y cuándo Fidel se muera qué va pasar aquí?

Uno me respondió bastante cansado ya de repetirse, citando la respuesta que le dió a un periodista impertinente un conocido escritor: "Me supongo que será enterrado". Y otro de mis amigos más paciente y menos hastiado me dió su parecer, de que él estaba seguro de que así como la desaparición de Fidel será un gran dolor, piensa de que ese hecho inevitable no cambiará el derrotero de Cuba en lo fundamental: "Habrá quizá una dirección colectiva, integrada también por gente más joven que ya está gobernando junto a él y a Raúl Castro. Seguro que harán cambios en algunas cosas, según lo exija la vida. Porque nunca hemos sido esencialmente dogmáticos aunque se diga otra cosa por ahí. Lo que pasa es que siempre hemos querido mantener y no perder los principios fundamentales de esta jodida Revolución, que tantos dolores de cabeza, problemas y alegrías nos ha dado."

Me quedé con la impresión de que la falta de Fidel un día, no parece ser algo que les quite hoy por hoy el sueño a los cubanos. Mucho más parece preocuparles los problemas cotidianos aún sin resolver, y el no verse envueltos en la tragedia de una confrontación militar con Estados Unidos, si a Bush y a su gente se les antoja lanzar otra "guerra preventiva".

Tengo un buen amigo en Uruguay, (que no vive mal por cierto), que me confesó que no quería conocer Cuba porque tenía temor de deprimirse… No lo pude convencer de que lo menos que a uno le puede pasar en Cuba es deprimirse. Tampoco que me pudiera comprender a mí, de que me ponía mal estar Montevideo porque mis compatriotas me contagiaban, no sin razón, mucha desesperanza y depresión. Me he preguntado: ¿Será porque somos rioplatenses y no muy afectos al baile y a la broma?, porque en cambio en Cuba hacen chistes hasta con lo mal que pasaron en los 90. Y yo pienso esta gente es bien rara, se ríe de las desgracias, se toman a broma todo y hasta siendo miembros del Partido se permiten jaranear con cosas serias… Al punto de contar el chiste ese de cuando Bush mandó a un espía de la CIA para saber lo que pasa en Cuba, y que cuando regresó a Washington le dice: "-Presidente, allá no hay desocupación pero nadie trabaja. Nadie trabaja pero según las estadísticas se cumplen las metas de producción. Se cumplen las metas de producción pero no hay nada en las tiendas. Todos comen pero también todos se quejan constantemente de que no hay comida y que no tienen ni yogourt. La gente se queja constantemente, pero todos van a la Plaza de la Revolución a victorear a Fidel. Señor presidente, tenemos todos los datos y ninguna conclusión. "

NOTAS:

1) Abel Prieto, intervención en la Cátedra Che Guevara de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo. Buenos Aires, abril de 2004

2) Ibid.
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CON MACHETE Y PLUMA EN RISTRE

CON MACHETE Y PLUMA EN RISTRE Bárbara Vasallo Vasallo
2004-07-12


"Hermano querido: mi corazón Ud se lo sabe de memoria, como no tiene más que verse el suyo".

Estas palabras, fragmento de una carta que José Martí escribiera a Juan Gualberto Gómez, aparecen en la tumba donde yace el patriota en el Cementerio de Colón, en La Habana, y son elocuentes frases que dan fe de la amistad y respeto que sentía el Héroe Nacional de Cuba por su hermano negro, y el ansia de lucha por la independencia de la Isla que unía a ambos próceres.

Hijo de esclavos que nació libre, bien pronto presumió que su deber era luchar por la libertad de sus semejantes, sometidos a las barbaries de un gobierno colonial, y emplear su inteligencia en favor de la justicia e igualdad social.

Como periodista y con verbo ardiente fustigó siempre a los oportunistas que trataban de anexar a Cuba a los Estados Unidos en la seudorepública.

En abril del año 1898 escribió Juan Gualberto una carta a Don Tomás Estrada Palma, quien sería el primer presidente de aquella República mediatizada y le advirtió: "¡Por todos los santos del cielo! No cedan ustedes un palmo de terreno: no desmayen ni se dejen seducir por nadie la independencia completa, absoluta e inmediata: fuera de esa solución no acepten ninguna otra, pues si se sostienen en esa tesitura, nos la reconocerán, dado de que ni Europa entera pueda hacer por España más que cotos platónicos, ni la depauperada patria del Cid tiene energía para sostener otra campaña contra nosotros...

"No hagamos bancarrota a la hora del triunfo. Por nuestros muertos y por nuestros hijos, perseveremos..." Escrito está en la historia de Cuba cómo el imperialismo norteamericano, en ciernes en aquella época, logró su propósito de intervenir en la guerra hispano–cubana y obtuvo la capitulación de las huestes españolas.

Juan Gualberto se enfrentó al gobierno de Estrada Palma, fue delegado a la Asamblea Constituyente del año 1900 y desde ese puesto rechazó con dignidad el proyecto de apéndice a la Constitución de la naciente república, presentado al Congreso de los Estados Unidos por el senador Orville Platt.

El hijo de Yeyé y Fina, que nació en la Finca Vellocino de Oro, en Sabanilla del Encomendador, provincia de Matanzas, fue el abanderado con razonamientos profundos e irrebatibles en contra de la Enmienda Platt, que pretendía humillar con arrogancia la soberanía de la Patria.

Sobre ese proyecto escribió:
"Hoy parece Cuba un país vencido, al que el vencedor para evacuarlo, impone condiciones, que tiene que cumplir precisamente, pues de lo contrario, seguirá sometido a la ley del vencedor. Y esas condiciones, en el caso presente, son duras, onerosas, humillantes, limitación de la independencia y soberanía, poder de intervenciones territoriales".

Hasta sus últimas consecuencias Juan Gualberto luchó por la libertad entera de Cuba, por los sueños de su gran amigo Martí. A 150 años de distancia, aquel que el 24 de febrero de 1895 se alzó en armas contra el colonialismo español en La Ignacia, al sureste de la ciudad de Matanzas, y luego repudió con intransigencia la ocupación norteamericana, el anexionismo y el imperialismo, hoy anda el camino de los cubanos, con machete y
pluma en ristre, sus más preciadas armas de combate.

Construyamos un mundo cada vez más justo y menos desigual

Construyamos un mundo cada vez más justo y menos desigual Cubadebate
2004-06-24

Discurso del vicepresidente del Consejo de Estado de Cuba Carlos Lage Dávila en la Reunión Cumbre de Países del Grupo África, Caribe y Pacífico


Maputo, 23 de junio del 2004

Excelencias:

En nombre del Presidente de la República de Cuba, Fidel Castro, trasmito a todos los participantes de esta Reunión Cumbre de Países del Grupo África, Caribe y Pacífico, su mensaje de respeto y solidaridad.

El Grupo África, Caribe y Pacífico ha venido desempeñando una insustituible labor en las negociaciones con la Unión Europea para preservar en todo lo posible las conquistas alguna vez alcanzadas, y se ha convertido en un foro de concertación de países del Sur que resulta obligado tomar en cuenta en los Organismos Internacionales.

Frente a un mundo injusto, desigual y egoísta, gobernado por las naciones que antes fueron metrópolis y sobre todo por la erigida como superpotencia hegemónica, los países ACP han sabido exigir sus derechos. Los centros de poder han establecido un orden internacional que no solo garantiza, sino que acrecienta los privilegios que en su momento les brindó el sistema colonial. Nuestros interlocutores, los países desarrollados, deben saber que ya no nos seducen sus cantos de sirenas.

 La deuda externa es una sangría. Hemos pagado más de dos veces lo que debemos y debemos más de cuatro veces lo que debíamos hace apenas una década.

Tendría que ser anulada.

 La ayuda oficial al desarrollo es un engaño. Solo asciende al 0,2 % del PIB, menos que cuando hicieron el compromiso de llegar al 0,7 % hace 34 años.

Tendría por lo menos que triplicarse, no ser condicionada y no otorgarse subordinada a los intereses económicos y políticos de los propios donantes.

 Los acuerdos de libre comercio son una trampa. Ellos, los países ricos, mantienen los subsidios, con un monto de más de 800 millones de dólares diarios solo en alimentos; fijan arbitrarias barreras sanitarias, ecológicas y otras; son los dueños del capital y las patentes; y nos ofrecen la eliminación total de los aranceles para comerciar en una falsa igualdad de condiciones.

Tendría que regresarse a los acuerdos preferenciales y a fórmulas que compensen las profundas y crecientes desigualdades.

 La preocupación por los pobres es una mentira. Se sostiene un orden económico internacional que destruye la soberanía e impide el desarrollo. La globalización neoliberal impuesta ha multiplicado más de 50 veces en 35 años, las diferencias entre el ingreso del 20 % más rico que vive en los países desarrollados y el 20 % más pobre que vive en el Tercer Mundo. Un solo ejemplo: en los Estados Unidos donde con menos de 300 millones de habitantes se consume el 35 % de los medicamentos que se producen en el mundo, y en el África Subsahariana donde con más de 700 millones de habitantes se consume apenas el 1 por ciento.

Tendrían que ser reemplazadas las actuales instituciones financieras internacionales y reformarse profundamente la Organización de Naciones Unidas.

 La libertad, la democracia y la justicia por la que los países industrializados dicen luchar, seguirán siendo palabras huecas y falsas.

Tendría que renunciarse al egoísmo y a la mentira para que creamos todos en tan esenciales conceptos.

La política del Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba es un buen ejemplo del mundo unipolar en que vivimos.

El bloqueo consiste en una guerra económica total y despiadada en la que se nos impiden las exportaciones e importaciones de los Estados Unidos; se castiga y persigue el comercio e inversiones con otros países; se obstaculiza el acceso a los mercados financieros; se interfieren las vías de transportación y comunicaciones; y se llega al extremo de prohibir los viajes y contactos de los ciudadanos norteamericanos y cubanos.

Y ante el fracaso de esa política, hace solo unas semanas, el Presidente de los Estados Unidos, ha anunciado nuevas medidas para hacer aún más despiadado y cruel el bloqueo contra nuestra Patria, que dura ya 45 años. Han decidido causarle el mayor daño a la familia cubana. Movidos por el odio y la desesperación, lo criminal y lo absurdo se dan la mano en los nuevos planes; ya no solo prohíben los viajes de ciudadanos norteamericanos a nuestro país, sino también los de cubanos residentes en Estados Unidos y restringen y persiguen el envío de remesas de los cubanos residentes en ese país a sus familiares en Cuba. Por otra parte presionan a los bancos para que Cuba no pueda utilizar sus divisas convertibles en actividades normales de comercio y aplican nuevas medidas contra inversionistas en Cuba; dedicarán, según aprobaron, 59 millones de dólares para organizar la subversión interna en contra de la Revolución, incluyendo el financiamiento de emisoras de radio y televisión, que convocan a acciones terroristas.

La Unión Europea, sin avergonzarse, proclama casi a diario su alianza con los Estados Unidos cuya política hegemonista y belicista, ya nadie duda. La Unión Europea ha ratificado hace unos días sus sanciones contra Cuba, aún sabiendo que la mentira de la violación de los derechos humanos es el único pretexto de nuestros enemigos para sostener el bloqueo y eventualmente desatar una agresión militar contra nuestra Patria.

Acusar a Cuba de violar los derechos humanos es una infamia; sancionar a un pequeño país bloqueado por la potencia más poderosa que ha conocido la historia es una cobardía. Cabría preguntarse ¿ qué sanciones adoptará la Unión Europea contra Israel que asesina impunemente a mujeres y niños palestinos?. ¿En qué banquillo de los acusados sentará la Unión Europea a Estados Unidos por torturador confeso, documentado hasta la saciedad, de personas indefensas?. ¿Qué condena se autoaplicará la Unión Europea por el trato degradante, que como ciudadanos de segunda clase, reciben los inmigrantes que llegan a sus aparentemente civilizadas y cultas naciones ?.

La hipocresía y la doble moral repugnan. Por eso les hemos pedido a ustedes, hermanos de un mundo pobre, pero digno, comprender que en nuestras condiciones, y como resultado de la posición de la Unión Europea con relación a Cuba, nosotros no podemos formar parte de los acuerdos de Cotonou, aunque sí estaremos siempre entre ustedes que es un inmenso honor para nuestro pueblo.

En los meses que precedieron a esta reunión hemos podido contemplar la mayor exhibición de cinismo jamás conocida en la historia, cuando el Presidente de los Estados Unidos y sus secuaces, acuden a la televisión una y otra vez, a justificar una guerra injustificable, mientras en Iraq, misiles de todas las marcas y precios caen sobre la población civil en edificios, templos religiosos, ambulancias e incluso, una boda.

La política unilateral y hegemónica del Gobierno de los Estados Unidos es un hecho sin precedentes. No interesan las Naciones Unidas, ni los aliados, ni la opinión pública internacional. Se confirma que un imperio no tiene principios ni amigos, solo intereses.

Los conceptos de soberanía limitada, guerra preventiva, intervención humanitaria, oscuros rincones del mundo , y otros, son fascistas y pretenden desbrozar el camino hacia el dominio del mundo por el Gobierno de una sola nación, secundada por otros de naciones ricas.

En el criminal ataque a las torres gemelas murieron tres mil personas, lo cual provocó en todos, justificada y dolorosa conmoción. Cada día mueren en el mundo 33 mil niños de enfermedades curables, y casi no se dice una palabra.

Hagamos caer el peso de la ley sobre los terroristas, pero no las guerras sobre los pueblos y las naciones.

Hágase la guerra contra el hambre, las enfermedades y la pobreza y se erradicará el terrorismo.

Impídase la subestimación y el desprecio de una cultura y una fe religiosa sobre otras.

Póngase fin a la arrogancia y a la prepotencia.

Respétese la soberanía y la libre determinación de los pueblos y se erradicará el terrorismo.

Construyamos un mundo cada vez más justo y menos desigual.

Los cubanos, pese a obstáculos y peligros, armados de nuestras ideas, seguiremos luchando por un hombre culto, justo y solidario.

Muchas gracias
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Diputados rinden cuentas ante más de 6,5 millones de cubanos

Diputados rinden cuentas ante más de 6,5 millones de cubanos Prensa Latina
2004-06-21


La Habana, 21 jun (PL) Seis millones 537 mil 835 cubanos participaron hasta hoy en el proceso de rendición de cuentas de los diputados ante sus electores, paso obligatorio al menos dos veces al año.



Un reporte entregado hoy a Prensa Latina por la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) indica que nueve de las 14 provincias del país ya concluyeron este proceso, una característica del sistema democrático de Cuba, que permite a los electores evaluar periódicamente el trabajo de sus diputados.



Estos encuentros se realizan a pocos días del inicio de un nuevo período ordinario de sesiones del Parlamento, convocado para el próximo 1 de julio en el Palacio de Convenciones de la capital.



En las reuniones, que se realizan en los barrios donde cada diputado resultó electo, la población expresa también sus opiniones, demandas y críticas sobre diversas situaciones de la comunidad, incluyendo el funcionamiento de las empresas y organismos estatales.



La Asamblea Nacional del Poder Popular fue constituida en 1976 y el proceso de rendiciones de cuenta se incluye en una serie de rasgos muy específicos del sistema cubano, gracias al cual los electores pueden revocar a su diputado antes del final del mandato.



Otro de los elementos particulares del sistema es que los candidatos a diputados son propuestos por los vecinos en asambleas en los barrios, donde se vota a mano alzada, para luego elegirlos mediante voto directo y secreto, con la obligatoriedad de obtener más del 50 por ciento de los votos.



El sistema del Poder Popular está integrado por la Asamblea Nacional y asambleas provinciales y municipales, además de eslabones de base denominados Consejos Populares.



Los diputados cubanos no son propuestos por ningún partido y las candidaturas se dan a conocer mediante la colocación de sus biografías en locales públicos de sus respectivas circunscripciones electorales.



El concepto aplicado en el sistema parlamentario nacional es el de otorgar a la población el derecho de nominar a sus representantes, elegirlos y revocarlos.



Estas características están entre las diferencias sustantivas con el llamado sistema de democracia representativa, en el cual como norma los partidos políticos nominan a los candidatos y dejan a la población únicamente la posibilidad de votar por los escogidos, sin derecho a revocarlos.
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